días para recordar

Cada cultura tiene días de remembranza, y viviendo en México me ha enseñado sobre algunos de cuales no sabía mucho. Además me ha mostrado percepciones nuevas en otros días que pensaba ya entendía.

9/11

Me sorprendió escuchar mi familia anfitriona hablar sobre los eventos de 9/11 exactamente como los estadounidenses. “Quince años,” mi “mamá” mexicana dijo a su papá cuando estábamos en camino a desayunar el domingo con la familia extendida. Al desayuno era el principio de la conversación – todos preguntaron la misma cuestión que escuchas en los EE. UU.: “¿Recuerdas dónde estabas?” Una persona recordó que había estado en su apartamiento. Un hombre más joven recordó que estaba en la prepa. Me preguntaron también, pero estaba en el kínder al momento. Recuerdo que el metraje estaba en la televisión, pero mis papas apagaron la TV. No quisieron que vera.

No debió sorprenderme que la gente en otro país tienen memorias como la gente de los EE. UU. Era un acontecimiento que alteró el curso del mundo, y escuchar de sus perspectivas era lección para mí que los estadounidenses no eran los únicos afectados. Era lección que el mundo tiene sus ojos en los EE. UU. – algo importante a recordar este año, con la elección. (Esto es todo que voy a decir sobre eso..)

Pero todas días de remembranza no son de tragedias – algunas son de triunfo.

9/16: el grito y el día de la independencia

Técnicamente, el día es el 16, pero la celebración empieza la noche del 15 con el Grito de Dolores. Por todo la nación, la gente juntan en los centros de las ciudades para recrear el discurso del Padre Miguel Hidalgo de 1810 cuando sonó la campaña de la iglesia en el pueblo de Dolores y gritó, entre otras cosas, “¡Viva México!” En realidad, hay un poco leyenda mezclado con la historia, pero es un fuente de orgullo mexicano de todos modos. La campaña de Dolores hoy en día viva en México D.F. donde el presidente del país puede sonarla cada año y gritar con miles en el Zócalo. Por todo el país, es una noche importante.

También es una noche de fiestas. Pregunté a mi “hermano” mexicano cómo será la noche y me dijo que habrá muchos borrachos y muchos fuegos artificiales. (No sé porque pensamos que esas dos cosa son buena combinación.) Le respondí, “¡Entonces será exactamente como en mi país!” Y sí, el día de la independencia aquí tiene algunas semejanzas con el día correspondiente en los EE. UU.

En la noche real, pasé el rato con mi otro hermano mexicano y sus amigas. Ellas intentaron enseñarme a bailar “perreo,” un paso de baile como twerking, pero mi cuerpo declinó cooperar. Mejor que continua con clases de salsa.

Cuando estaba con ellos, me di cuenta que era más y más tarde. Ellos no quisieron ir al Grito, y me dijo que debiera quedar porque El Grito no pasará hasta el doce. Quedé un poco más luego… cuando finalmente me fui, no había un taxi y tuve que caminar, y no llegue en punto. Me perdí El Grito por casi una hora.

Todavía no era el fin del mundo y en realidad tuve que reír un poco. Aprendí mi lección: en la tema de horarios, no presta atención a su entonado hermano mexicano. Y ahora tengo causa para regresar a México algún día.

 

9/28: la batalla para la alhóndiga

En este día, la ciudad de Guanajuato celebra el cuento de una batalla y su héroe. Una de las primeras batallas de la guerra para independencia tomó lugar aquí, a la Alhóndiga de Granaditas. Los rebeldes estaban intentando a entrar para luchar sus enemigos, los realistas, quienes estaban usando la Alhóndiga para defensa. Un de los insurgentes, Juan José de los Reyes Martínez Amaro, tomó una piedra gigante y la llevó como un escudo contra las balas de los realistas. Corrió hasta la puerta y la incendió, dando los insurgentes su oportunidad a entrar y conquistar. Este tipo ahora es el héroe, El Pípila (bueno, por lo menos el apodo es más corto), y hay una estatura grandísima de él en la colina que mira la ciudad desde arriba.

Cuento gracioso sobre la estatua – puedes subir una escalera al lado del Pípila para ver desde su altura, y hay una caja de vidrio con unos agujeros para aire – pero la gente los usan para otra necesidad… para pegar pedazos de chicle en la estatua, más o menos donde los riñones del Pípila estarán. Solo pensé que debes saber que el héroe tiene chicle en las nalgas. ¿Tal vez alguien debe avisarlo?

Para el día de conmemoración, clases estaban canceladas y mucha gente no tenían que trabajar. Había un desfile – para horas – no pude creerlo. Prepararon desde las nueve de la mañana y caminaron hasta la una de la tarde. Habían muchísimas oficiales de policía y soldad@s en el desfile – era un poco extraño para mí, porque todos tuvieron sus armas y llevaron uniformes de batalla, como camuflaje y todo.

No es decir que todo el desfile era serio – también había caballos, y niños tirando confeti. Y cuando el desfile terminó, esas dos cosas dejaron los únicos indicios que algo ocurrió. Sin embargo, solo un tipo de evidencia tuvo un olor.

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